A la edad de sesenta y cinco, o sesenta y cuatro(documentos erróneos no confirmaron tu verdadera edad), fallecía inmerso en una noche sin luna, ni estrella, ni guía. Te soñé;
Esperando a la madrugada callado y, cuando creíste que amanecía, quisiste forzar tus ojos para ver la luz del alba... pero el alba no llegaba. Y la ansiedad se apoderó de ti, pensando que tus manos no se moverían, rompiendo con el miedo de creerte muerto entre tanto silencio, impulsabas tus brazos, te incorporabas.. De la cama fuiste a la ventana, pero no veías nada... encendiste la lámpara de la mesilla..seguías sin ver nada. Tiraste la lámpara, gritaste, lloraste (en ese momento me di cuenta...que nunca te vi llorar), jadeaste, te revolviste. Para cerciorar tu estado vital, te golpeaste hasta los umbrales del dolor. De rodillas, en el suelo, en alguna parte de la habitación, con los puños atacándote, señalándote las piernas, con la cabeza levantada, intentado separarla de tu cuerpo, pedías auxilio. Pero tu alma ya había partido, encarcelada entre paredes de carne y barrotes de hueso.
Yo forzaba la puerta. Te encontraba en ese estado. Le suplicabas ayuda a una pierna, o a un brazo... Notabas mis manos, oías mi voz...pero seguías sin ver nada, y ya, cansado..te dejaste llevar..
Quizá pasó un día, quizá una semana. Secuestrado en ti mismo, sólo eras capaz de respirar, ese aire esterilizado que, de tan limpio, olía a muerte mal lavada, que deja rastro en las heridas formando cicatrices inmaculadas que cierran, pero no callan. Estabas en el hospital. En él te aseaban, te peinaban... Al negarte a comer, te pusieron el sueron, la aguja te taladró y el líquido espeso se arrastraba por tus venas dándote una vida de la cúal tú ya renegabas, una vida que te obligaba a curvar el torso y a hundir tu cabeza en el almohadón. Con la aguja, un poro... un ladrillo había caído, dejando un hueco en tu muro, transparente para nosotros, infranqueable para ti. Tu único contacto con el exterior era la caricia de una mano en tu cabello.
Cuando te recuperaste un poco, pediste hablar con el médico, te ayudaron a sentarte en la silla de ruedas. Al poner los pies en el aire, el vacío te absorvió y chocaste contra el suelo.. sentarte en la silla te resultó como comprar un billete en una atracción de feria; vueltas y más vueltas, corriendo por el aire, mareándote entre voces que te esquivaban o traspasaban.
En el despacho, el médico te saludó por tu nombre. No estaba solo. Unos labios te besaron en la frente y te preguntaron, con una voz grave saliendo de los mismos que besaron suavemente, cómo te encontrabas. Pero tú seguías sin ver nada, que el médico era tal, lo deduciste..el beso lo sentiste, las palabras las oíste.. pero todo era oscuridad... "Bien", respondiste... intentaste palpar a tu alrededor, hubieras querido tocarme, pero sé que te hubiera bastado con tocar al médico(supuesto), la mesa de su despacho... pero no sentías nada más allá de tu nueva casa(tu silla)..
Y de repente...estabas en la calle...silencio, en casa..silencio.. Silencio sobre silencio. Silencio perpetuo, inmutable, aplastante...
Y de repente...desperté...en silencio... igual que el tuyo...aplastante..
...
Por diseñar castillos sin almenas perdí, otra vez, las llaves de mi casa.
martes, 11 de enero de 2011
viernes, 26 de noviembre de 2010
Y yo no me muevo de aquí, y aun así habré de llegar a la conclusión de que no hay un ser más culpable que yo -ni lo habrá- sobre la tierra. Y empiezo a pedir así:
Por las cosas que siento y por aquellas que odio sentir;
por mi mala cabeza;
porque mi calavera, ella, no dejará de reír;
por las lunas nuevas;
por las cosas revueltas que dan vueltas dentro de mí;
por seis años de penas
y por cosas que ni tan siquiera me atrevo a decir;
perdón por mis pies siempre fríos;
por la noche pasada, y por la otra, y por aquella también;
perdón por el Gran Sinsentido;
por querer comprenderlo y, sobretodo, por no comprender...
Perdón.
(N.V.)
Por las cosas que siento y por aquellas que odio sentir;
por mi mala cabeza;
porque mi calavera, ella, no dejará de reír;
por las lunas nuevas;
por las cosas revueltas que dan vueltas dentro de mí;
por seis años de penas
y por cosas que ni tan siquiera me atrevo a decir;
perdón por mis pies siempre fríos;
por la noche pasada, y por la otra, y por aquella también;
perdón por el Gran Sinsentido;
por querer comprenderlo y, sobretodo, por no comprender...
Perdón.
(N.V.)
(No tengo título...para esto)
No soy la mejor persona del mundo, quizá, de acercarme a alguno de los extremos, sería al polo opuesto.
Intento comprender mi entorno,
llego a la conclusión que es mi entorno el que no me comprende a mi,
somos polos opuestos.
Definitivamente, no encajo...
y ya no sé si me preocupa o no..(¿es preocupante no preocuparse?)
Decido aislarme,
y resulta fácil,
más fácil de lo que en un principio creí,
y..al contrario de lo que dicta la lógica
estoy menos sola así..
De hablar con alguien..te hablaría a ti...
De odiar a alguien.. te odiaría a ti...
De aceptar visitas en mi abismo aíslado... serían..con quién consiguiera llegar a él..
Y resulta.. que sí..
que una vez besé a un muerto..
y fue..como un reencuentro.
Pero tarde.
Conclusión;
soy distinta.
Ni mejor...aunque puede que peor..
Intento comprender mi entorno,
llego a la conclusión que es mi entorno el que no me comprende a mi,
somos polos opuestos.
Definitivamente, no encajo...
y ya no sé si me preocupa o no..(¿es preocupante no preocuparse?)
Decido aislarme,
y resulta fácil,
más fácil de lo que en un principio creí,
y..al contrario de lo que dicta la lógica
estoy menos sola así..
De hablar con alguien..te hablaría a ti...
De odiar a alguien.. te odiaría a ti...
De aceptar visitas en mi abismo aíslado... serían..con quién consiguiera llegar a él..
Y resulta.. que sí..
que una vez besé a un muerto..
y fue..como un reencuentro.
Pero tarde.
Conclusión;
soy distinta.
Ni mejor...aunque puede que peor..
miércoles, 8 de septiembre de 2010
En el aniversario de tu ausencia
Extraña noche... aquella noche, donde en silencio dijimos adiós, entre el llanto y el perdón...
No más deambular por el mundo sin reposo, no más ir y venir sin descanso.
¿Se acabó el peso que la culpa te impuso? ¿te sientes más liviano?
¿Se te cayó la capa con la que el dolor te cubrió?
Siempre estarás en mí,
no sé, allá donde habites,
si yo estaré en ti...
Pero padre e hija seremos, al menos...
hasta el final de mis tiempos.
Me acuerdo de ti...
del que no fueras..nunca...
Y a veces pronuncio tu nombre, a sabiendas que, al igual que en vida, no contestarás... nunca aprendiste a hablar.
Recuerdo el ceremonioso ritual, símbolo del adiós definitivo. Viéndote allí, erguido en tu ataúd, luciendo un traje que nunca fue tuyo, luciendo la fria presencia de la muerte, con tu rostro firme, los ojos cerrados y los labios tan quietos, sin rictus, con esa palidez tan propia de los muertos...
Recuerdo los momentos de quejumbrosa enfermedad, recuerdo, a veces, creer que la fingías, para hacerte notar en tu egoísmo, digan lo que digan yo se, que hubo momentos en los que así fue, no es un reproche, no me arrepiento de seguirte el juego, eras ya...un niño grande... y yo quise ejercer de algo de lo que raras veces ejerciste.
Recuerdo cuantas veces, desahuciado de la vida, en medio del dolor, volviste de la muerte...
Por eso resultó...
extraña noche...la de aquella noche, la noche del adiós silencioso...
Esta es otra de mis tantas despedidas, otro de mis tantos alaridos, de mis reclamos, de mis reproches... porque sigo viviendo con esta muerte tuya...que también es la mía...
No más deambular por el mundo sin reposo, no más ir y venir sin descanso.
¿Se acabó el peso que la culpa te impuso? ¿te sientes más liviano?
¿Se te cayó la capa con la que el dolor te cubrió?
Siempre estarás en mí,
no sé, allá donde habites,
si yo estaré en ti...
Pero padre e hija seremos, al menos...
hasta el final de mis tiempos.
Me acuerdo de ti...
del que no fueras..nunca...
Y a veces pronuncio tu nombre, a sabiendas que, al igual que en vida, no contestarás... nunca aprendiste a hablar.
Recuerdo el ceremonioso ritual, símbolo del adiós definitivo. Viéndote allí, erguido en tu ataúd, luciendo un traje que nunca fue tuyo, luciendo la fria presencia de la muerte, con tu rostro firme, los ojos cerrados y los labios tan quietos, sin rictus, con esa palidez tan propia de los muertos...
Recuerdo los momentos de quejumbrosa enfermedad, recuerdo, a veces, creer que la fingías, para hacerte notar en tu egoísmo, digan lo que digan yo se, que hubo momentos en los que así fue, no es un reproche, no me arrepiento de seguirte el juego, eras ya...un niño grande... y yo quise ejercer de algo de lo que raras veces ejerciste.
Recuerdo cuantas veces, desahuciado de la vida, en medio del dolor, volviste de la muerte...
Por eso resultó...
extraña noche...la de aquella noche, la noche del adiós silencioso...
Esta es otra de mis tantas despedidas, otro de mis tantos alaridos, de mis reclamos, de mis reproches... porque sigo viviendo con esta muerte tuya...que también es la mía...
viernes, 20 de agosto de 2010
Al borde del perdón
-Nunca te dije que fuera fácil. Nada en la adolescencia, según mi madre lo es.
A falta de réplica, volvió la cabeza para averiguar si su acompañante había dado marcha atrás..pero no, seguía allí, pálido, mudo, ido..
-¿No te vas a atrever? Lo hemos hablado mucho, no quedan palabras ya, esto acabará con los reproches.
-Calla...
-Yo lo voy a hacer, como siempre, seré más fuerte, más valiente que tú...más...
-Calla...
-Ven, dame la mano, hagámoslo juntos, será más fácil para alguien tan débil como tú.
Él le cedió la mano. Ella la apretó, intentando transmitirle fuerzas, intentando decirle con ese fuerte contacto que estaba allí, que estaban juntos.
-Tú...me quieres,¿verdad?..Me has..perdonado,¿verdad?
-Calla...dijo ahora ella.
-Si esa es tu respuesta, pensaré que ni me quieres, ni me perdonaste.
Ahora no hubo réplica por su parte, con una rapidez pasmosa, soltó su mano, se colocó a sus espaldas...y le empujó.
Ni siquiera se le oyó gritar, ni siquiera esperó a oír el golpe, seco o no. Serenamente, se dio la vuelta y deshizo sola el camino que ambos hicieron hasta allí.
"Sí, te quiero, (pensó) pero no podría perdonarte. Ya nunca querrás a nadie más que a mi."
A falta de réplica, volvió la cabeza para averiguar si su acompañante había dado marcha atrás..pero no, seguía allí, pálido, mudo, ido..
-¿No te vas a atrever? Lo hemos hablado mucho, no quedan palabras ya, esto acabará con los reproches.
-Calla...
-Yo lo voy a hacer, como siempre, seré más fuerte, más valiente que tú...más...
-Calla...
-Ven, dame la mano, hagámoslo juntos, será más fácil para alguien tan débil como tú.
Él le cedió la mano. Ella la apretó, intentando transmitirle fuerzas, intentando decirle con ese fuerte contacto que estaba allí, que estaban juntos.
-Tú...me quieres,¿verdad?..Me has..perdonado,¿verdad?
-Calla...dijo ahora ella.
-Si esa es tu respuesta, pensaré que ni me quieres, ni me perdonaste.
Ahora no hubo réplica por su parte, con una rapidez pasmosa, soltó su mano, se colocó a sus espaldas...y le empujó.
Ni siquiera se le oyó gritar, ni siquiera esperó a oír el golpe, seco o no. Serenamente, se dio la vuelta y deshizo sola el camino que ambos hicieron hasta allí.
"Sí, te quiero, (pensó) pero no podría perdonarte. Ya nunca querrás a nadie más que a mi."
miércoles, 18 de agosto de 2010
El chico de ayer
Se dejaba llevar...y se fue...
Decrépito, con pocas esperanzas, con vagas ilusiones, con muchas alusiones, con ansiedad..como los poetas de antaño.
No dejó sus tesoros en forma de palabras hechas música. Parecía venir de un lugar perdido, encerrado en su desordenada habitación, llena de papel, buscando a la chica de ayer o esperando nada.
No encontró el elixir de juventud, pero será eterno en su océano de sol, buscando, siempre buscando un hogar en cualquier sitio a trabajos forzados, a medio camino llegó a la última montaña por caminos infinitos.
Un día dijo...No me iré mañana...pero se fue...en una décima de segundo.
Cuando llegue la hora del crepúsculo, cada sombra en la pared mostrará la figura de tu ángel caído.
Tu vida fue una lucha de gigantes, hoy, seguro ya estás en el sitio de tu recreo...
Siempre sentí...tu fragilidad...
Decrépito, con pocas esperanzas, con vagas ilusiones, con muchas alusiones, con ansiedad..como los poetas de antaño.
No dejó sus tesoros en forma de palabras hechas música. Parecía venir de un lugar perdido, encerrado en su desordenada habitación, llena de papel, buscando a la chica de ayer o esperando nada.
No encontró el elixir de juventud, pero será eterno en su océano de sol, buscando, siempre buscando un hogar en cualquier sitio a trabajos forzados, a medio camino llegó a la última montaña por caminos infinitos.
Un día dijo...No me iré mañana...pero se fue...en una décima de segundo.
Cuando llegue la hora del crepúsculo, cada sombra en la pared mostrará la figura de tu ángel caído.
Tu vida fue una lucha de gigantes, hoy, seguro ya estás en el sitio de tu recreo...
Siempre sentí...tu fragilidad...
viernes, 21 de mayo de 2010
Elegidos y descartados
Nunca se ponían de acuerdo.
Él y ella, ella y Él...
Y cuando al fin se pusieron de acuerdo...en qué noche cenar...y dónde...
Esa noche, mientras cenaban, sonó el teléfono de "ella". Contestó y salió del bar para poder escuchar al llamante, daban por televisión un partido de fútbol y pensó que más fácil sería salir que mandarlos a todos callar. Entró al bar con cara de malas noticias... -¿Qué ocurre?-preguntó "Él"... -Me tengo que ir... -Pero...y ¿la cena? - No te preocupes, te la dejo pagada...
Y "ella"... se fue...
Con las prisas, no olvidó una de sus costumbres... "Él", al poco rato se dió cuenta que el teléfono de "ella" descansaba sobre la mesa, le entraron ganas de salir, sin casi haber empezado (la cena) y dejarlo allí, "ella" no se merecía que "Él" prestara la más mínima atención a sus cosas... Y así lo hizo, salió de allí...sin casi haber empezado... pero no dejó al teléfono en su tranquilo descanso...
Al contrario de lo que haría (seguramente) cualquier otra persona de este mundo, "Él" no se dedicó a husmear entre números y letras para saber qué era lo que a "ella" le había hecho salir corriendo...sin casi empezar... ."Él" empezaba a cansarse de la situación... Camino a su casa entró al primer tugurio que le pareció...que realmente lo era, pidió en la barra un whisky con cola... lo sacó de su ensimismamiento una voz femenina... -¿Esperas alguna llamada?. Se dió cuenta que miraba (sin ver) el teléfono que seguía en sus manos. Volvió la cabeza para ponerle rostro a esa voz de mujer, era guapa, sí (pensó).. -No..no espero nada. -¿Me esperarías a mi? Voy a pedir algo. -¿Me harías desesperar? -Depende de la camarera...
Bueno, no era eso a lo que "Él"..se refería... pero era guapa, eso sí... y "Él".. era hombre..
La chica guapa no tardé nada en volver "buen servicio, rápido para un antro como este" (pensó "Él").
-¿Qué haces bebiendo tan solo?- le preguntó la chica guapa- siempre es mejor beber en compañía.
-Bueno, ahora ya estoy bebiendo en compañía..
Mantuvieron una conversacion insustancial, pero...era guapa, eso sí... No le gustaba el fútbol (a la guapa), pero sí los futbolistas, no le gustaba el buen cine, a no ser que saliera algún actor de esos...insustanciales, pero de buen ver..y lo que era peor...su grupo de música favorito, le contó...era "El canto del loco", no fumaba, bebía sólo en compañía, tomaba café descafeínado...pero...era guapa, eso sí... Así que harto de tanto baladí... "Él" le preguntó... -¿Vives por aquí? -Sí. -¿Sola? -No, con mis padres.
Pensó en llevarla a....... pero al final descartó la idea.. -¿Me acompañas? -¿Dónde me llevas?¿Tú vives solo? -No, tampoco...¿me acompañas o no?
Mientras la guapa se decidía, llamó a la camarera para pagar... -¿Me cobro también lo de la señorita? -Sí, claro...un caballero nunca dejaría que pagara una señorita..-Le contestó mientras pensaba..que en realidad no veía por allí..a ninguna señorita, y mucho menos a ningún caballero...
-Te acompaño...
Salieron del antro cargados de humo, "Él" con un cigarro en la mano derecha.. la guapa..se colocó a su izquierda para cogerle de la mano que le quedaba libre.. -Aún no me has dicho cómo te llamas, yo me llamo Sandra... -No te lo había preguntado... -Perdona, pensé que era lo normal...si vamos a....
"Él" se acababa de dar cuenta que no le gustaba...su timbre de voz, pero...era guapa, eso sí... -Alain, me llamo Alain. -Bonito nombre... -"Sí, ya que inventaba uno..no iba a elegir uno desagradable"(pensó "Él").
Llegaron al hotel... mientras subían a la habitación, ella le preguntó; -Alain..¿me vas a dar tú teléfono, verdad?¿no pensarás que yo sólo quiero un polvo de una noche? -¿Qué tiene de malo un polvo de una noche? -¿Es eso...lo que quieres tú?. Al escucharla, "Él" vió peligrar su..polvo de una noche.. -No te preocupes, luego te lo doy.-le dijo mientras cruzaban la puerta-
Ya dentro, sin mediar palabra (por más que la guapa lo intentó) "Él" la desnudó y dió rienda suelta a sus instintos masculinos, terminó pronto, la guapa no se quejó...entró al baño a lavarse, sin imaginar que la "señorita", dudosa de que realmente "Él" fuera a darle un método para volver a localizarlo.. rebuscó entre sus cosas, dió con el teléfono...y se hizo desde él..una llamada perdida al suyo...
-Oí una llamada...¿ha sido a ti o a mi?...-preguntó al salir de su aseo personal..
-A mí, era mi mamá, que salió de viaje y me dijo que si llegaba tarde me haría una llamada perdida, para que supiera que había llegado bien.
"Mi mamá-pensó "Él"-que infantil suena así"...
-¿Nos quedamos a dormir aquí?..preguntó la guapa..
-No, Sandra, trabajo mañana muy temprano.. contestó "Él" mientras ya estaba vistiéndose..
Al despedirse...y adelantándose a que la guapa dijera nada al respecto, "Él" le pidió el número de teléfono, la "señorita", claro está..le dió tanto el móvil...como el fijo..."Él" la dejó en la puerta de su casa, y la despidió sintiéndose obligado a hacerlo con un beso...
De vuelta a casa, pensó que tenía suerte... de tener esos instintos casi con cualquier mujer...guapa, eso sí...
se había descargado..y era lo único que le agradecía a Sandra...se sentía aliviado de no escucharla tararear, como mientras la acompañaba...esas estúpidas canciones...
Durmió sin soñar... despertó con sueño. Antes de ir al trabajo, se dirigió a una oficina de correos para enviarle a "ella" en un paquete...su descuido..
Días después...recibía en su teléfono móvil un mensaje...de "ella";
"Buenos días, Alain...tengo un recado para ti, de una tal Sandra, te recuerda sus números... por si los has perdido..y que aunque la otra noche estuvo bien, espera que la próxima te cueste un poquito más...y la hagas llegar. Yo te hago llegar eso, el resto que te lo cuente ella, que se explayó en exceso en los mensajes. Por cierto, a mí...me gustaba más tu nombre". Y el mensaje acababa con los dichosos números. Y una posdata; Tú eliges..y tú descartas.
A esas horas daban las noticias de la mañana... y casi sin querer..averiguó que "ella" había tenido una buena excusa para salir corriendo la noche que "Él"... decidió dar rienda suelta a sus instintos masculinos...con una guapa, eso sí...
Él y ella, ella y Él...
Y cuando al fin se pusieron de acuerdo...en qué noche cenar...y dónde...
Esa noche, mientras cenaban, sonó el teléfono de "ella". Contestó y salió del bar para poder escuchar al llamante, daban por televisión un partido de fútbol y pensó que más fácil sería salir que mandarlos a todos callar. Entró al bar con cara de malas noticias... -¿Qué ocurre?-preguntó "Él"... -Me tengo que ir... -Pero...y ¿la cena? - No te preocupes, te la dejo pagada...
Y "ella"... se fue...
Con las prisas, no olvidó una de sus costumbres... "Él", al poco rato se dió cuenta que el teléfono de "ella" descansaba sobre la mesa, le entraron ganas de salir, sin casi haber empezado (la cena) y dejarlo allí, "ella" no se merecía que "Él" prestara la más mínima atención a sus cosas... Y así lo hizo, salió de allí...sin casi haber empezado... pero no dejó al teléfono en su tranquilo descanso...
Al contrario de lo que haría (seguramente) cualquier otra persona de este mundo, "Él" no se dedicó a husmear entre números y letras para saber qué era lo que a "ella" le había hecho salir corriendo...sin casi empezar... ."Él" empezaba a cansarse de la situación... Camino a su casa entró al primer tugurio que le pareció...que realmente lo era, pidió en la barra un whisky con cola... lo sacó de su ensimismamiento una voz femenina... -¿Esperas alguna llamada?. Se dió cuenta que miraba (sin ver) el teléfono que seguía en sus manos. Volvió la cabeza para ponerle rostro a esa voz de mujer, era guapa, sí (pensó).. -No..no espero nada. -¿Me esperarías a mi? Voy a pedir algo. -¿Me harías desesperar? -Depende de la camarera...
Bueno, no era eso a lo que "Él"..se refería... pero era guapa, eso sí... y "Él".. era hombre..
La chica guapa no tardé nada en volver "buen servicio, rápido para un antro como este" (pensó "Él").
-¿Qué haces bebiendo tan solo?- le preguntó la chica guapa- siempre es mejor beber en compañía.
-Bueno, ahora ya estoy bebiendo en compañía..
Mantuvieron una conversacion insustancial, pero...era guapa, eso sí... No le gustaba el fútbol (a la guapa), pero sí los futbolistas, no le gustaba el buen cine, a no ser que saliera algún actor de esos...insustanciales, pero de buen ver..y lo que era peor...su grupo de música favorito, le contó...era "El canto del loco", no fumaba, bebía sólo en compañía, tomaba café descafeínado...pero...era guapa, eso sí... Así que harto de tanto baladí... "Él" le preguntó... -¿Vives por aquí? -Sí. -¿Sola? -No, con mis padres.
Pensó en llevarla a....... pero al final descartó la idea.. -¿Me acompañas? -¿Dónde me llevas?¿Tú vives solo? -No, tampoco...¿me acompañas o no?
Mientras la guapa se decidía, llamó a la camarera para pagar... -¿Me cobro también lo de la señorita? -Sí, claro...un caballero nunca dejaría que pagara una señorita..-Le contestó mientras pensaba..que en realidad no veía por allí..a ninguna señorita, y mucho menos a ningún caballero...
-Te acompaño...
Salieron del antro cargados de humo, "Él" con un cigarro en la mano derecha.. la guapa..se colocó a su izquierda para cogerle de la mano que le quedaba libre.. -Aún no me has dicho cómo te llamas, yo me llamo Sandra... -No te lo había preguntado... -Perdona, pensé que era lo normal...si vamos a....
"Él" se acababa de dar cuenta que no le gustaba...su timbre de voz, pero...era guapa, eso sí... -Alain, me llamo Alain. -Bonito nombre... -"Sí, ya que inventaba uno..no iba a elegir uno desagradable"(pensó "Él").
Llegaron al hotel... mientras subían a la habitación, ella le preguntó; -Alain..¿me vas a dar tú teléfono, verdad?¿no pensarás que yo sólo quiero un polvo de una noche? -¿Qué tiene de malo un polvo de una noche? -¿Es eso...lo que quieres tú?. Al escucharla, "Él" vió peligrar su..polvo de una noche.. -No te preocupes, luego te lo doy.-le dijo mientras cruzaban la puerta-
Ya dentro, sin mediar palabra (por más que la guapa lo intentó) "Él" la desnudó y dió rienda suelta a sus instintos masculinos, terminó pronto, la guapa no se quejó...entró al baño a lavarse, sin imaginar que la "señorita", dudosa de que realmente "Él" fuera a darle un método para volver a localizarlo.. rebuscó entre sus cosas, dió con el teléfono...y se hizo desde él..una llamada perdida al suyo...
-Oí una llamada...¿ha sido a ti o a mi?...-preguntó al salir de su aseo personal..
-A mí, era mi mamá, que salió de viaje y me dijo que si llegaba tarde me haría una llamada perdida, para que supiera que había llegado bien.
"Mi mamá-pensó "Él"-que infantil suena así"...
-¿Nos quedamos a dormir aquí?..preguntó la guapa..
-No, Sandra, trabajo mañana muy temprano.. contestó "Él" mientras ya estaba vistiéndose..
Al despedirse...y adelantándose a que la guapa dijera nada al respecto, "Él" le pidió el número de teléfono, la "señorita", claro está..le dió tanto el móvil...como el fijo..."Él" la dejó en la puerta de su casa, y la despidió sintiéndose obligado a hacerlo con un beso...
De vuelta a casa, pensó que tenía suerte... de tener esos instintos casi con cualquier mujer...guapa, eso sí...
se había descargado..y era lo único que le agradecía a Sandra...se sentía aliviado de no escucharla tararear, como mientras la acompañaba...esas estúpidas canciones...
Durmió sin soñar... despertó con sueño. Antes de ir al trabajo, se dirigió a una oficina de correos para enviarle a "ella" en un paquete...su descuido..
Días después...recibía en su teléfono móvil un mensaje...de "ella";
"Buenos días, Alain...tengo un recado para ti, de una tal Sandra, te recuerda sus números... por si los has perdido..y que aunque la otra noche estuvo bien, espera que la próxima te cueste un poquito más...y la hagas llegar. Yo te hago llegar eso, el resto que te lo cuente ella, que se explayó en exceso en los mensajes. Por cierto, a mí...me gustaba más tu nombre". Y el mensaje acababa con los dichosos números. Y una posdata; Tú eliges..y tú descartas.
A esas horas daban las noticias de la mañana... y casi sin querer..averiguó que "ella" había tenido una buena excusa para salir corriendo la noche que "Él"... decidió dar rienda suelta a sus instintos masculinos...con una guapa, eso sí...
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