...

Por diseñar castillos sin almenas perdí, otra vez, las llaves de mi casa.
Mostrando entradas con la etiqueta Cosas que no hay que contar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cosas que no hay que contar. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de octubre de 2011

Era el fin, lo presentía... Hubiera querido matar, empujarle al precipio, comprar una pistola y pegarle un tiro, envenanerle...o atarle a la cama y ver como se consumía por inanición..
Pero era cobarde, le perdonaría. Con un adiós, eso sí...y guardándose su rencor, pero le perdonaría...
Le sonreiría deseándole lo mejor, deseándole la felicidad junto a otra persona...
-¿A qué viene tanta prisa? Podríamos haber hablado mañana después del trabajo, es tarde y sabes que madrugo. Cuenta...¿qué pasa?
-Fui a ver una medium...y...
-¡No me lo puedo creer! ¿Me has hecho levantarme de la cama por una medium, por alguien que lo único que sabe de ti es que puede sacarte dinero?
-No, no..esta vez es diferente... Me ha dicho...
-De verdad... me cansa esa actitud tuya. No soporto esas manías, dejo de soportarlas cuando me despiertas a las tres de la madrugada, me haces venir en un estado de nervios dificilmente soportable... sólo porque te han dicho...
-¿No me soportas?
-Sabes que siempre me hizo gracias lo de tus creencias, pero esto... Creía que realmente pasaba algo grave...
-No has contestado..
-Te soporto, lo que no soporto son estas actitudes tuyas. No puedo seguir con esto...
-¿Me estás dejando?
-Igual es mejor darnos un tiempo. Pero mañana hablamos, tengo una cita laboral importante  muy temprano...
Dió la vuelta para marcharse...
-Espera- dijo mientras abría el cajón..
Mencionó mentalmente lo que había dentro de él...
-Quédate a dormir- le dijo, prometo no volver a abrir la boca hasta mañana... Te dejaré descansar..
Aceptó.
Fueron a la habitación, tumbados en la misma cama...no mencionaron palabra alguna. Esperó a que se durmiera.
Volvió al cajón. Eligió.
Despertó con las manos y pies atados. La boca tapada. Y alguien en la silla, susurrando...
-¿Ves? Esta vez la medium tenía razón. Dijo que me dejarías anoche...

No le ofreció desayuno...


viernes, 6 de mayo de 2011

Decían de ella que era una niña silenciosa, que se sentía mejor en su rincón, lejos de la gente, sin ser molestada. Decían de ella que la timidez infantil daría paso a la seriedad y sobriedad, que sería noble y honesta. Y todos asentían.
Mientras, ella miraba a su alrededor y veía un mundo de palabras que no entendía, sonrisas que le asustaban... Nada tenía sentido. Pero no le habían enseñado a formular todas aquellas preguntas que martilleaban su cabeza. Se limitaba a mirar con impaciencia a sus padres, esperando algo... no sabiendo qué... Durante esa espera, aprendió a gritar en silencio, pero nadie se dio cuenta, nadie se percataba de sus aullidos. Se cansó de esperar. Y un día habló de sus fantasmas, de nuevo, nadie más que ella...los vio. Ese fue el inicio.
Aturdida y frustrada, decidió no esperar nunca nada. Empezó a cogerle gusto a lanzar cualquier cosa que tuviera delante contra la pared. Sus padres lo llamarban adolescencia.
Jamás entendería el mundo. Todo era demasiado complejo, no podía hacer como con los juguetes que le ragalaban hacia sólo unos años antes, destriparlos, desmontarlos hasta averiguar cual era el mecanismo que hacía que ese tren silbara... que esa muñeca llorara...
Y tuvo una idea...  si lograba crear un acontecimiento que hiciera que su mundo explotara, que todo se destruyera, habría un desmoronamiento que llevaría a un nuevo comienzo..y podría tranquilamente, desde el salón de juegos, analizarlo todo, pieza por pieza...
Pero... no sabía como ponerlo en práctica, y una noche.. mientras cenaba con sus padres, mientras ellos hablaban sin decir nada, lo vio claro... Sus padres eran el centro de su mundo...
Lo llamaría..el "pequeño Big Bang"..
En poco menos de dos horas, las inmediaciones de la casa eran un hervidero de gente, vecinos, conocidos y por conocer, y el interior de ella, casi un cuartel policial, con una señora enorme de uniforme abrazando a la pobre niña que lloraba desconsolada... mientras el resto de compañeros examinaban dos cadáveres situados alrededor de la mesa del comedor, todavía con los platos llenos de carne... carne muerta en los platos, carne muerta en el suelo...
Acabó viviendo con sus abuelos, puesto que a su hermana mayor la detuvieron como autora del parricidio, que ocasionó para cobrar el seguro de vida de sus padres.
Cambió de ciudad, de colegio, de amistades, de progenitores... así que había funcionado... podía volver a empezar, era como nacer de nuevo... y naciendo a esa edad, podría llegar a entenderlo todo...
Heredó una cantidad nada despreciable de dinero del seguro de vida, el cual aseguraba su futuro...
Empezó..entendiendo la ironía...
....y decían de ella que era noble y honesta... y todos asentían..

viernes, 20 de agosto de 2010

Al borde del perdón

-Nunca te dije que fuera fácil. Nada en la adolescencia, según mi madre lo es.
A falta de réplica, volvió la cabeza para averiguar si su acompañante había dado marcha atrás..pero no, seguía allí, pálido, mudo, ido..
-¿No te vas a atrever? Lo hemos hablado mucho, no quedan palabras ya, esto acabará con los reproches.
-Calla...
-Yo lo voy a hacer, como siempre, seré más fuerte, más valiente que tú...más...
-Calla...
-Ven, dame la mano, hagámoslo juntos, será más fácil para alguien tan débil como tú.
Él le cedió la mano. Ella la apretó, intentando transmitirle fuerzas, intentando decirle con ese fuerte contacto que estaba allí, que estaban juntos.
-Tú...me quieres,¿verdad?..Me has..perdonado,¿verdad?
-Calla...dijo ahora ella.
-Si esa es tu respuesta, pensaré que ni me quieres, ni me perdonaste.
Ahora no hubo réplica por su parte, con una rapidez pasmosa, soltó su mano, se colocó a sus espaldas...y le empujó.
Ni siquiera se le oyó gritar, ni siquiera esperó a oír el golpe, seco o no. Serenamente, se dio la vuelta y deshizo sola el camino que ambos hicieron hasta allí.
"Sí, te quiero, (pensó) pero no podría perdonarte. Ya nunca querrás a nadie más que a mi."