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Por diseñar castillos sin almenas perdí, otra vez, las llaves de mi casa.

miércoles, 12 de enero de 2011

Retazos de Murphy

LEY DE MURPHY
-Si algo puede salir mal, saldrá mal.
 Corolarios;
1.Nada es tan fácil como parece.
2.Todo lleva más tiempo de lo que usted piensa.
3.Si existe la posibilidad de que varias cosas salgan mal, la que cause más perjuicios será la que salga mal.
4.En cuanto se ponga a hacer algo, se dará cuenta de que hay otra cosa que debería haber hecho antes.
5.Cualquier solución entraña nuevos problemas.
6.Es inútil hacer cualquier cosa a prueba de tontos, porque los tontos son muy ingeniosos.
7.La madre naturaleza es una lagartona.
 RESUMEN DE SCHNATTERLY SOBRE LOS COROLARIOS
-Si algo no puede salir mal, saldrá mal.
 COROLARIO DE BLOCH
-SI todo puede salir mal, todo saldrá mal.

LEY DE LEAHY
-Si se hace algo mal con bastante frecuencia, se convierte en correcto.
ADENDA A LA LEY DE MURPHY
-Nunca se te acaban las cosas que pueden salir mal.
REGLA DEL PROFESOR WHO
-Lo primero es lo primero, aunque no necesariamente por ese orden.
COMENTARIO DE MURPHY
-Si las cosas van mal, no vaya con ellas.
COMENTARIO DE O`TOOLE SOBRE LA LEY DE MURPHY
-Murphy era un optimista.

martes, 11 de enero de 2011

Y te volví a soñar

A la edad de sesenta y cinco, o sesenta y cuatro(documentos erróneos no confirmaron tu verdadera edad), fallecía inmerso en una noche sin luna, ni estrella, ni guía. Te soñé;
 Esperando a la madrugada callado y, cuando creíste que amanecía, quisiste forzar tus ojos para ver la luz del alba... pero el alba no llegaba. Y la ansiedad se apoderó de ti, pensando que tus manos no se moverían, rompiendo con el miedo de creerte muerto entre tanto silencio, impulsabas tus brazos, te incorporabas.. De la cama fuiste a la ventana, pero no veías nada... encendiste la lámpara de la mesilla..seguías sin ver nada. Tiraste la lámpara, gritaste, lloraste (en ese momento me di cuenta...que nunca te vi llorar), jadeaste, te revolviste. Para cerciorar tu estado vital, te golpeaste hasta los umbrales del dolor. De rodillas, en el suelo, en alguna parte de la habitación, con los puños atacándote, señalándote las piernas, con la cabeza levantada, intentado separarla de tu cuerpo, pedías auxilio. Pero tu alma ya había partido, encarcelada entre paredes de carne y barrotes de hueso.
Yo forzaba la puerta. Te encontraba en ese estado. Le suplicabas ayuda a una pierna, o a un brazo... Notabas mis manos, oías mi voz...pero seguías sin ver nada, y ya, cansado..te dejaste llevar..
Quizá pasó un día, quizá una semana. Secuestrado en ti mismo, sólo eras capaz de respirar, ese aire esterilizado que, de tan limpio, olía a muerte mal lavada, que deja rastro en las heridas formando cicatrices inmaculadas que cierran, pero no callan. Estabas en el hospital. En él te aseaban, te peinaban... Al negarte a comer, te pusieron el sueron, la aguja te taladró y el líquido espeso se arrastraba por tus venas dándote una vida de la cúal tú ya renegabas, una vida que te obligaba a curvar el torso y a hundir tu cabeza en el almohadón. Con la aguja, un poro... un ladrillo había caído, dejando un hueco en tu muro, transparente para nosotros, infranqueable para ti. Tu único contacto con el exterior era la caricia de una mano en tu cabello.
Cuando te recuperaste un poco, pediste hablar con el médico, te ayudaron a sentarte en la silla de ruedas. Al poner los pies en el aire, el vacío te absorvió y chocaste contra el suelo.. sentarte en la silla te resultó como comprar un billete en una atracción de feria; vueltas y más vueltas, corriendo por el aire, mareándote entre voces que te esquivaban o traspasaban.
En el despacho, el médico te saludó por tu nombre. No estaba solo. Unos labios te besaron en la frente y te preguntaron, con una voz grave saliendo de los mismos que besaron suavemente, cómo te encontrabas. Pero tú seguías sin ver nada, que el médico era tal, lo deduciste..el beso lo sentiste, las palabras las oíste.. pero todo era oscuridad... "Bien", respondiste... intentaste palpar a tu alrededor, hubieras querido tocarme, pero sé que te hubiera bastado con tocar al médico(supuesto), la mesa de su despacho... pero no sentías nada más allá de tu nueva casa(tu silla)..
Y de repente...estabas en la calle...silencio, en casa..silencio.. Silencio sobre silencio. Silencio perpetuo, inmutable, aplastante...
Y de repente...desperté...en silencio... igual que el tuyo...aplastante..

viernes, 26 de noviembre de 2010

Y yo no me muevo de aquí, y aun así habré de llegar a la conclusión de que no hay un ser más culpable que yo -ni lo habrá- sobre la tierra. Y empiezo a pedir así:


Por las cosas que siento y por aquellas que odio sentir;
por mi mala cabeza;
porque mi calavera, ella, no dejará de reír;
por las lunas nuevas;
por las cosas revueltas que dan vueltas dentro de mí;
por seis años de penas
y por cosas que ni tan siquiera me atrevo a decir;
perdón por mis pies siempre fríos;
por la noche pasada, y por la otra, y por aquella también;
perdón por el Gran Sinsentido;
por querer comprenderlo y, sobretodo, por no comprender...
Perdón.
 
                                                                        (N.V.)

(No tengo título...para esto)

 No soy la mejor persona del mundo, quizá, de acercarme a alguno de los extremos, sería al polo opuesto.
Intento comprender mi entorno,
llego a la conclusión que es mi entorno el que no me comprende a mi,
somos polos  opuestos.

Definitivamente, no encajo...
y ya no sé si me preocupa o no..(¿es preocupante no preocuparse?)

Decido aislarme,
y resulta fácil,
más fácil de lo que en un principio creí,
y..al contrario de lo que dicta la lógica
estoy menos sola así..

De hablar con alguien..te hablaría a ti...
De odiar a alguien.. te odiaría a ti...
De aceptar visitas en mi abismo aíslado... serían..con quién consiguiera llegar a él..

Y resulta.. que sí..
que una vez besé a un muerto..
y fue..como un reencuentro.
Pero tarde.

Conclusión;
soy distinta.
Ni mejor...aunque puede que peor..

miércoles, 8 de septiembre de 2010

En el aniversario de tu ausencia

Extraña noche... aquella noche, donde en silencio dijimos adiós, entre el llanto y el perdón...
No más deambular por el mundo sin reposo, no más ir y venir sin descanso.
¿Se acabó el peso que la culpa te impuso? ¿te sientes más liviano?
¿Se te cayó la capa con la que el dolor te cubrió?
Siempre estarás en mí,
no sé, allá donde habites,
si yo estaré en ti...
Pero padre e hija seremos, al menos...
hasta el final de mis tiempos.
Me acuerdo de ti...
del que no fueras..nunca...
Y a veces pronuncio tu nombre, a sabiendas que, al igual que en vida, no contestarás... nunca aprendiste a hablar.
Recuerdo el ceremonioso ritual, símbolo del adiós definitivo. Viéndote allí, erguido en tu ataúd, luciendo un traje que nunca fue tuyo, luciendo la fria presencia de la muerte, con tu rostro firme, los ojos cerrados y los labios tan quietos, sin rictus, con esa palidez tan propia de los muertos...
Recuerdo los momentos de quejumbrosa enfermedad, recuerdo, a veces, creer que la fingías, para hacerte notar en tu egoísmo, digan lo que digan yo se, que hubo momentos en los que así fue, no es un reproche, no me arrepiento de seguirte el juego, eras ya...un niño grande... y yo quise ejercer de algo de lo que raras veces ejerciste.
Recuerdo cuantas veces, desahuciado de la vida, en medio del dolor, volviste de la muerte...
Por eso resultó...
extraña noche...la de aquella noche, la noche del adiós silencioso...
Esta es otra de mis tantas despedidas, otro de mis tantos alaridos, de mis reclamos, de mis reproches... porque sigo viviendo con esta muerte tuya...que también es la mía...

viernes, 20 de agosto de 2010

Al borde del perdón

-Nunca te dije que fuera fácil. Nada en la adolescencia, según mi madre lo es.
A falta de réplica, volvió la cabeza para averiguar si su acompañante había dado marcha atrás..pero no, seguía allí, pálido, mudo, ido..
-¿No te vas a atrever? Lo hemos hablado mucho, no quedan palabras ya, esto acabará con los reproches.
-Calla...
-Yo lo voy a hacer, como siempre, seré más fuerte, más valiente que tú...más...
-Calla...
-Ven, dame la mano, hagámoslo juntos, será más fácil para alguien tan débil como tú.
Él le cedió la mano. Ella la apretó, intentando transmitirle fuerzas, intentando decirle con ese fuerte contacto que estaba allí, que estaban juntos.
-Tú...me quieres,¿verdad?..Me has..perdonado,¿verdad?
-Calla...dijo ahora ella.
-Si esa es tu respuesta, pensaré que ni me quieres, ni me perdonaste.
Ahora no hubo réplica por su parte, con una rapidez pasmosa, soltó su mano, se colocó a sus espaldas...y le empujó.
Ni siquiera se le oyó gritar, ni siquiera esperó a oír el golpe, seco o no. Serenamente, se dio la vuelta y deshizo sola el camino que ambos hicieron hasta allí.
"Sí, te quiero, (pensó) pero no podría perdonarte. Ya nunca querrás a nadie más que a mi."

miércoles, 18 de agosto de 2010

El chico de ayer

 Se dejaba llevar...y se fue...
 Decrépito, con pocas esperanzas, con vagas ilusiones, con muchas alusiones, con ansiedad..como los poetas de antaño.
 No dejó sus tesoros en forma de palabras hechas música. Parecía venir de un lugar perdido, encerrado en su desordenada habitación, llena de papel, buscando a la chica de ayer o esperando nada.
 No encontró el elixir de juventud, pero será eterno en su océano de sol, buscando, siempre buscando un hogar en cualquier sitio a trabajos forzados, a medio camino llegó a la última montaña por caminos infinitos.
 Un día dijo...No me iré mañana...pero se fue...en una décima de segundo.
 Cuando llegue la hora del crepúsculo, cada sombra en la pared mostrará la figura de tu ángel caído.
 Tu vida fue una lucha de gigantes, hoy, seguro ya estás en el sitio de tu recreo...
 Siempre sentí...tu fragilidad...