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Por diseñar castillos sin almenas perdí, otra vez, las llaves de mi casa.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Cura de primavera - Paul Morand

Para aquel que no quiere ver
que las dictaduras, los vértigos, las doctrinas,
las drogas,
las orquestas, las herejías, los horizontes
están cuestionados.
No habría que confundir
el sistema de alcantarillado y el motocultivo
con el paraíso.
Algunos han resbalado sobre esta viscosa palabra: lujo.
Y se han matado.
Hemos advertido el fallecimiento
de un gran número de comerciantes franceses
que había querido dejar de pertenecer a
Órdenes Contemplativas.
Un ministro negro inaugura el osario:
con un arrebato cabruno.
Cogió por la cintura a la cantante subvencionada
que recitaba la oda fúnebre
en un vestido de pana naranja
con encajes de Irlanda en las mangas,
y el himno a la producción se le quedó en la garganta.
El combate entre gordos y flacos terminó.
Las masacres entre flacos empiezan.
Un jugador de golf no produce calorías.
Si hay que quitar refinamientos
no se perderá gran cosa.
Muchedumbres cargadas de odio.
Paciendo la desconfianza en los pastos del asfalto
vacilan a la hora de las bebidas heladas,
sobre un mundo anémico por sangrientas locuras.
Escalas pobres, catálogos de sensualidad,
ninguna evasión por este lado.
Sin arriesgar encantamientos.
Podemos hacer el peritaje de nuestro corazón:
El peso del mundo está mal repartido,
hay que volver a empezar desde cero,
hay que volver a empezar desde el nivel de la tierra.
Y del mar.
Prestad vuestra ayuda a una obra de caridad:
Hay que volver a hacer el mundo.
                                       . . .
Para que tantas cosas malas
que aún persisten, fueran destruidas
¿era necesario destrozar
tantas cosas buenas que ya nunca serán?
                                                     

jueves, 27 de septiembre de 2012

Ojalá

                                                                 A la chica que niega que su nombre acaba por "a".

Ojalá que la primavera que acaba de empezar para ti, te altere la sangre, y que en el silencio que rompo con las teclas mientras te escribo, encuentres  la mejor de las músicas para dormir...
Y que las estrellas de esta parte del mundo se trasladen al tuyo y sean tu lámpara incombustible.
Ojalá el viento se detenga cuando decidas detenerte y que sople a tu favor cuando decidas correr hacia aquí..

Ojalá encuentre las palabras precisas para las malas noticias.... y buenas noticias para contrarrestarlas.
La cuerda floja es una medida exacta del silencio que acumulo..
Se me da mal hablar...

Ojalá todo volviera a ser como antes, cuando el peligro se medía en las cervezas que bebíamos, en la profundidad entre roca y roca de un lugar ya inexistente..
Ojalá, algún día, volviera acabar en esas noches..."brillantemente" oscuras, pero si tardas demasiado en correr hacia aquí, quizá también sea tarde y ya no exista ese lugar donde los chicos que se creen duros aplastan botes de refrescos para impresionarnos...

"-Un charco, parece que ha llovido."(¿Recuerdas?).. Esa noche supe que siempre que hablara de lluvia sabrías que hay algo que quiero decir y no sé como..
Aprendí a mordeme la lengua y tú me hacías sacarla por ver si el feroz mordisco había dejado cicatrices.
Pero nunca supe enfadarme contigo... sólo conseguía soplar y tú acabaste por reconocer esos soplidos y volvías a hacerme sacar la lengua para que te escupiera mis reproches... y acababas haciéndome reír.
Lo dicho, nadie se puede enfadar contigo...

Y ahora estás allí... rodeada de gente que no soy yo, pero en realidad, no importa dónde hayamos nacido, ni dónde vivamos, porque tú y yo somos los suburbios de esta ciudad, todas las calles se parecen y por las noches no nos dan miedo pese a no estar iluminadas... el único miedo era encontrar un uniforme en dirección contraria, y no encontrar el zapato después del accidente... para poder llegar a tiempo al final de la noche "brillante"..

Y es curioso... cuando tu hermana me dio la fatal noticia de tu extravío, yo ya la conocía por otra boca... ¿sabes lo que más recuerdo de aquel momento? a tu hermana pidiéndome perdón por haber sido tan brusca al soltar el exabrupto...
Nunca le he dicho que ya conocía la noticia, creo que no me hubiera creído...
Tuve que agarrarme a la máquina esa de la oficina del INEM(en aquel entonces era visitadora asidua de esos lares) donde tienes que certificar que estuviste allí, ese día, a esa hora..
Y juro que no lo simulé, juró que me bajó la tensión, juro que al igual que cuando te sonrojas notas el ardor de las mejillas, yo noté un frío tan atroz que noté como iban palideciendo...
Y es que posiblemente cuando me lo contaron la primera vez no lo quise creer... y ese momento fue... como haberlo escuchado por primera vez...

Ahora ya sé que quieres volver.
Ahora sé que volverás.
Ahora sé que nunca será tarde... aunque todos nuestros lugares comunes hayan cerrado o dejado de existir, tú y yo existimos e inventaremos nuevos suburvios..

Porque la vida que nos hemos perdido, simplemente, no existe..


(Tengo algo que contarte... hazme sacar la lengua. Tú sabes que se me da mal hablar)

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Insomnio

En las noches de insomnio
Lucy Green siempre recuerda
el cuerpo de su padre
conectado a un respirador
la densidad del aire
entrando en sus pulmones
la parálisis
en pleno movimiento
hacia el vacío.

En las noches de insomnio
Lucy Green siempre recuerda
la muerte lateral de un hemisferio

un cerebro infartado por la luz...

  Isaac Páez (Harmon Avenue)

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Confirmo la teoría que confirma
tu subsistencia..
(y es que estamos ya de vuelta...
a otro septiembre)..

Las calles de tu ciudad,
donde nunca paseabas
se reconstruyen...
pero ya no subsisten..

Tu intranquilidad fue contagiosa
(o hereditaria)..

Y todo empieza..
persiguiendo constantemente
tus pasos de pobre niño huérfano,
perdido y empeñado
en identificar errores
y declarame culpable..

Y todo termina...
persiguiéndote..
perdida y empeñada
en declararme culpable
de todo aquel desorden..

Aunque ya nada vaya a parecerse...
a nada
de lo que nunca fuimos..
Aunque después de muchos septiembres
aún queden en el recuerdo
los domingos de la niña despidiéndose
de una radio...
(ruido de fondo de retransimisones deportivas..)
¿Me oías?

Y creo que me convencí ya..
de que en todo aquello existió algo de renuncia..
y que justo ahí
es donde yo me escondo
o mejor,
justo ahí..
es por donde decidí huir
sin tener muy claro si de mí
o de tí..

Porque me empeño en perseguirme
pensando que si me alcanzo...
llegaré a ti..
a la ausencia que fuiste..

A la tristeza de la niña que cada domingo..
pegaba la cara al cristal del autobús
deseando que no se hubiera inventado...
la radio..

Y aunque ya nada vaya a parecerse...
a nada
de lo que nunca fuimos..
Confirmo la teoría que confirma
tu subsistencia..

Y mi extinción..

(La culpa que más pesa es la de tus renuncias)

Años atrás

Años atrás
 
Recordarás, que yo nunca te quise..
que por no llorar, nunca me reí...
que en algún lugar, fuimos tan felices...
en los que el tiempo nunca pudo separar...
 
No olvidarás, que sólo yo lo hice,
que fuí capaz, de hacerlo todo mal...
y conseguí, romper nuestras raíces,
las que hacían nuestros sueños realidad...
 
Y ahora me toca pagarlo todo...
la pena se ha vuelto capital.
Triste es el tiempo que no permite
recobrar lo que perdí años atrás...
 
Te esconderás, detrás de mis despistes,
y de los descuidos, que están sin perdonar,
de aquellas cosas que tú jamás dijiste...
Y que ahora han convertido tu llanto en mar...
 
Son todas mías esas culpas...
 tuve en mi mano las demás.
Renuncio al tiempo que me diste...
si me das lo que perdí años atrás...
 
Si me das...
lo que perdí años atrás....

Y esto no es una canción de amor "al uso"(para mí)..
No se interprete como tal... (Hace tiempo que septiembre no es un buen mes)
                                         
  

jueves, 30 de agosto de 2012

Entre El Intermedio y El Pánico

 El Pánico 
El cansancio. La sed. El pánico.
Dentro. Fuera no se mueve. Dentro,
pánico. Humedad que traspasa la
casa-huesos. Entonces voy donde
hay muchos. Como si algo fuese
cierto. Como si algo cambiase y por
eso fuese cierto. Entre todos. Entre
muchos. Cierto porque se mueve.
Como si hubiese meta. Si no se
alcanza no importa. Mejor no
alcanzar. Como si. Para que sea
cierto-¿cierto?

La hora estimada. La hora de llegada
estimada. Como si algo ocurriese.
Por el movimiento. Por el nombre
que cambia. El del lugar. El de los
ojos, no. Los ojos siguen fijos en el
rostro. El rostro que no veo. Siguen
mirando fuera. Yo nunca veo la
mirada de mis ojos mirando fuera.

El movimiento atrapando la
atención. Reteniéndola. Guiándola.
Llaman historia a ese movimiento
que retiene la atención. Cuando no
hay movimiento fuera, la historia
ocurre dentro. Pueden haber muchas
historias a partir de un solo
movimiento. Entre todas forman una
situación. La situación es un nudo, a
veces una madeja, pero siempre
es un nudo.
Algunos nudos
retienen el pánico.

Se produce el silencio,
antes del movimiento, y
también después. El pánico es
un furor detenido. En un principio
fue el pánico. Tuvo que serlo. Luego,
el furor fue las formas, ésas que el
movimiento produce en razón de
sus detenciones, de sus sacudidas.

Cuando el espacio entre las
sacudidas se prolonga, decimos
que alguien ha muerto. Entonces vuelve
el pánico o, mejor dicho, se abre.
Se abre el pánico
y el furor se detiene.

Suele ocurrir también que alguien,
en el movimiento aún sostenido,
caiga en la abertura del pánico. Es
por efecto del vértigo que arrastra
como un esfínter los bordes
de la abertura. Su tiempo,
entonces, queda detenido.
En el pánico.

Por eso hago como si algo ocurriese.
Ocurre al menos la historia como si
algo ocurriese. Un movimiento,
una vez más. Tal vez sirva. Para que
haya historia y me la crea. Lo justo..
para poder caer más adelante..


Intermedio
Entre una imagen tuya
y otra imagen de ti
el mundo queda detenido.
En suspenso. Y mi vida
es ese pájaro pegado al cable
de alta tensión,
después de la descarga...(pánico)

                                                     Chantal Maillard